Cómo afinar una Kalimba

Afinación de la Kalimba

Para afinar la Kalimba en la escala que desees primero deberíamos tener bien claros la premisa de que cuanto más corta sea la lámina de metal, más agudo sonara y cuanto más larga sea la lámina de metal más grave sonará.

Teniendo claro esto lo siguiente que necesitamos es un martillo de afinación de Kalimbas (lo puedes encontrar en utillaje) y un afinador. Con estos dos elementos podemos empezar a afinar nuestra Kalimba.

Como hay muchísimas combinaciones y afinaciones diferentes lo primero que deberías hacer es averiguar cual es la que más te interesa tocar. Por ejemplo:

Te han regalado una Treble Kalimba y no sabes como afinarla. Bien, para la Treble Kalimba si eres nuevo con ella, la mejor opción es afinarla en G Major (Sol mayor) ya que está considerada como la afinación “estándar” y la mayoría de libros y partituras están en esa afinación.

Una vez decidido como vas a afinar la Kalimba lo siguiente que tenemos que hacer es tener preparado tu afinador y martillo para empezar a afinarla.

Para ello lo que debemos hacer en primer lugar es detectar con el afinador las notas que no coinciden con nuestra nueva afinación y si están más graves o más agudas de lo que deberían.

Por último y teniendo en cuenta lo que hemos aprendido al principio, lo único que nos queda es golpear poco a poco y de manera suave la lámina desafinada  hacia el centro de la Kalimba si está más aguda de lo que debería (de esta manera la alargamos) o alejarla del centro de la Kalimba si está más grave de lo que debería (de esta manera la acortamos).

Con delicadeza y un poco de maña la Kalimba estará lista para tocar en sólo unos minutos.

Si quieres consultar las diferentes afinaciones que existen para la Treble Kalimba haz click aquí.