¿Te frustras al tocar?

Es muy posible que si has empezado hace poco con la Kalimba o con cualquier otro instrumento en general, el proceso de aprendizaje puede a llegar a ser complicado y frustrante en muchas ocasiones.

Mucho más en aquellos instrumentos donde aprendes de forma autodidacta ya sea porque quieres o por falta de medios o profesores como es el caso de la Kalimba. Si este es tu caso, no te preocupes.

Nosotros también fuimos principiantes hace tiempo y sabemos perfectamente lo que se siente al sentirse estancado con el instrumento, o intentar mil veces una canción que no te sale, o simplemente no saber como avanzar.

Además hay que añadir que ciertos instrumentos son más agradables de tocar que otros y aunque la kalimba no sea desagradable de tocar, si que es cierto que pasarte horas practicando puede dejarte los dedos destrozados lo que dificulta aún más la situación.

Así que como nosotros hemos sido los primeros en pasar por esos momentos de frustración y desmotivación queremos daros algunos consejos que nos hubieran venido genial para recuperarnos de esos bajones.

Descansa

Parece una tonteria y una obviedad, pero no sabéis la cantidad de personas que al quedarse estancados en una canción siguen y siguen practicando hasta que acaban realmente aborreciendo no solo la canción sino también el instrumento.

Lo mejor que puedes hacer en estos casos es descansar. No solo de la canción sino que a lo mejor deberías dejar de tocar la Kalimba unos días para dar tiempo a tu cuerpo y mente a asimilar lo aprendido y darles un descanso.

Por otro lado, puede ser que después de un par de días de descanso cojas la canción con muchas más ganas y te resulte más sencilla. O simplemente puede ser que la canción en cuestión sea de un nivel superior al que tu tienes. En ese caso, sé que es complicado pero tienes que aceptarlo y buscar algo que esté a tu alcance.

No te preocupes, ya habrá tiempo de sobra de volver cuando estés preparado.

Mira a los profesionales

No hay nada mejor en esos días de frustración que mirar a los profesionales. Si estas aprendiendo a tocar la kalimba como mínimo te tiene que gustar el instrumento,.

A lo en este momento de aprendizaje no os lleváis muy muy bien pero seguro que algo ves en ella que terminó por atraerte a tocarla.

Te aseguro entonces que disfrutarás de ver a aquellas personas que ya han logrado dominarla. Y no hay nada que motive más que ver a alguien tocar tan bien como tú querrías.

¿Por qué empezaste a tocar?

Por último puede ayudarte recordar el porque empezaste a tocar la kalimba.

Quizás porque querías aprender a tocar algún instrumento o porque querías iniciarte en el mundo de la música y no sabias muy bien como. A lo mejor porque te gustó la Kalimba y tenías curiosidad por como sería tocarla o porque querías conseguir todos esos beneficios que te proporciona tocar un instrumento.

Da igual el motivo por el que lo hicieras. Tan solo valora y acuérdate de porqué empezaste y seguro que recuperas un poco de esas ganas con las que empezaste.